¿Porqué dejan que los borrachos hablen de fotografía?

El título de este artículo es el primer comentario que recibió el vídeo de la conferencia que di en FotoCasanova sobre fotografía contemplativa

Si me pongo a pensar sobre el motivo por el que mi amigo escribió esa nota no se me ocurre otro que el miedo, consecuencia del desconocimiento. No creo que viera el vídeo y lo que escribió debió ser producto de la reacción que le produjo el adjetivo “contemplativo” aplicado a la fotografía. Si hubiera otra palabra que pudiera sustituirlo ya la habría utilizado hace tiempo porque despierta viejos prejuicios y fobias, muy comprensibles por otra parte.

Portadas vídeos 400_ 08

Cualquier expresión relacionada con la espiritualidad nos conecta automáticamente con el abuso de poder que las iglesias y algunos de sus líderes han hecho a lo largo de la historia en nombre de la religión. Aunque no hayamos sido seguidores de ninguna creencia, su influencia ha sido y es enorme en nuestro pensamiento y en nuestra cultura, por ejemplo, a través de los sentimientos de culpa.

Esta situación parece que solo nos deja dos posibles salidas: o nos comportamos de forma obediente o nos oponemos y rebelamos contra todo lo que nos recuerde a ellos. La consecuencia es que dejamos en sus manos el monopolio de la trascendencia y eso es especialmente dañino para cualquier forma de expresión artística.

Portadas vídeos 400_ 09

El arte es una forma de espiritualidad sin religión, como lo puede ser el contacto con la naturaleza o la sexualidad humana, por eso decimos que no tiene ninguna utilidad práctica. Su práctica nos puede llevar a estados internos de paz, claridad, calma mental o presencia. Para acceder a ellos no necesitamos ser seguidores de ninguna religión ni de ningún Papa.

Cada una de las formas de expresión artística tiene su propio camino para acceder a esos estados. La música a través del sonido, la danza a través del cuerpo, etc… La fotografía se apoya en la percepción visual. Por eso podemos decir que es el arte de la mirada o de la observación. Al poner la atención en la visión del mundo vamos olvidándonos un poco de nosotros mismos y podemos trascender nuestra personalidad y conectar con esa parte común a toda la humanidad.

Portadas vídeos 400_ 10

El campeón mundial de ajedrez Anand comentó en una entrevista que no jugaba para ganar al contrincante sino para conocer cuál era el secreto del juego. De esa manera su oponente no se convertía en un enemigo a batir sino que le ayudaba en su propósito. Éste es un ejemplo de trascendencia.

Para acabar, volviendo al título, solo quiero recordar el refrán que dice: “Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad”. ¿Qué fotógrafo que se precie no se ha emborrachado alguna vez al mirar fascinado los juegos visuales que se producen en el mundo?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *